Hablás con quien construye
No hay un comercial que promete y un equipo que después ajusta expectativas. La persona que te explica qué se puede hacer es la que lo va a hacer.
Conecta Studio es un estudio de soluciones de inteligencia artificial en Asunción. Lo llevo yo, con especialistas que se suman cuando el proyecto lo pide. Lo digo de entrada porque es parte del argumento, no algo que haya que disimular.
Una agencia de inteligencia artificial que necesita veinte personas para construir un producto no terminó de entender la herramienta que vende.
Trabajo con las mismas herramientas que implemento. Vento —un marketplace con aplicaciones para iOS y Android, una web pensada para el buscador y un panel de administración— lo construí de punta a punta con este enfoque. Portal Fields, una aplicación para Jira Service Management, pasó la revisión de Atlassian y está publicada en su Marketplace.
Eso es lo que puedo mostrar antes de que me contrates: no una promesa sobre lo que la inteligencia artificial podría hacer por tu empresa, sino producto terminado, funcionando, hecho con este método.
Cuando un proyecto necesita capacidades que no tengo —diseño de marca, un desarrollo específico, alguien que conozca una normativa en particular— sumo a quien haga falta. Prefiero decirlo así antes que prometer un equipo que no está sentado acá todos los días.
Ver cómo está construido VentoCómo trabajo
No hay un comercial que promete y un equipo que después ajusta expectativas. La persona que te explica qué se puede hacer es la que lo va a hacer.
Es una limitación real y también es la razón por la que las cosas salen bien. Si no puedo tomar tu proyecto cuando lo pedís, te lo digo y acordamos una fecha.
Parte del trabajo es decir que un proceso no vale la pena automatizarlo, o que primero hay que ordenarlo. Es más barato escucharlo en el diagnóstico que descubrirlo a los seis meses.
Para información sensible, la instalación es privada: los documentos no salen de tu infraestructura. Es la primera conversación de cualquier proyecto, no la última.
Con qué trabajo
Esta lista es corta a propósito. Son las que uso todos los días y con las que tengo producto funcionando, no todas las que existen en el mercado.
Con una conversación de media hora sobre el proceso que te está costando tiempo. De ahí sale si tiene sentido seguir o no, y lo digo con la misma claridad en los dos casos. Si tiene sentido, el paso siguiente es un diagnóstico pago, corto, que termina con un número: cuántas horas se van y cuánto cuestan al año.
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