Aplicaciones para iOS y Android, una web pensada para el buscador y un panel de administración, sobre una misma base de datos. Transmisiones en vivo, historias, mensajería, club de puntos, empleo y pagos locales.
Vento es un producto nuestro, no un encargo de un cliente. Lo mostramos porque responde la pregunta que importa antes de contratar a alguien: si del otro lado hay quien ya se peleó con pagos locales, tiempo real, tiendas de aplicaciones y posicionamiento en buscadores. No porque tengamos resultados de un tercero para exhibir.
En lanzamiento. Todavía no publicamos métricas de uso porque todavía no las hay.
El recorrido cambia según lo que se publica: un auto pide ficha técnica, un empleo pide requisitos, un inmueble pide zona. La ficha cuelga de la categoría en la base de datos, así que agregar una categoría nueva no obliga a recompilar la aplicación.
Transmisiones en vivo
El vendedor transmite y muestra el producto en tiempo real, con la cuenta de espectadores actualizándose por latido y mensajes durante la transmisión.
Historias
Publicaciones que caducan, atadas a un anuncio real. Sirven para mover stock sin ocupar el muro principal.
Mensajería entre comprador y vendedor
Conversación por anuncio, con notificaciones, envío de imágenes y bandeja unificada. Las reglas de acceso se aplican en la base de datos, no en la pantalla.
Club de puntos
Se acreditan por venta concretada, no por abrir la aplicación. Canjeables por destacar anuncios y beneficios del plan.
Destacar anuncios
Impulso pago que de verdad cambia el orden en el buscador, con panel propio para ver qué se destacó y hasta cuándo.
Buscador con historial y avisos
Búsquedas recientes, búsquedas guardadas y aviso cuando entra algo que coincide con lo que alguien estaba esperando.
Empleo con postulaciones
Los avisos de trabajo no son un anuncio más: reciben postulaciones, con su propio recorrido y su bandeja para quien publica.
Valoraciones y verificación
Reputación del vendedor con valoraciones de compradores reales, cuentas verificadas y denuncias con su circuito de revisión.
Pagos locales
Cobro con los medios que se usan en Paraguay, integrados de punta a punta y con el registro de cada operación.
Campañas con métricas reales
Los espacios publicitarios del inicio se administran desde el panel, con impresiones sin duplicar por persona y día, toques y conversiones posteriores. Cada anunciante recibe su reporte imprimible.
Panel de administración
Catálogo, usuarios, anuncios, denuncias, soporte, equipo y roles. Lo opera gente que no toca código.
Cómo está armado
No es una app: son tres productos sobre una base
Un marketplace no se sostiene con una aplicación sola. Hace falta la app para quien compra y vende, la web para que Google traiga gente que todavía no conoce la marca, y un panel para que el equipo lo opere sin depender de quien programa. Las tres piezas leen y escriben en la misma base: un cambio de categoría en el panel llega a la app y a la web sin que nadie sincronice nada a mano.
01
Las aplicaciones
Para quien compra y vende
iOS y Android desde una sola base de código, publicadas en las dos tiendas. Lo que cada sistema hace distinto —barras, hojas, gestos, permisos— se resuelve por plataforma en lugar de forzar la misma interfaz en ambas y que se note.
Publicar, buscar, guardar y comparar anuncios
Mensajería, transmisiones en vivo e historias
Notificaciones, club de puntos y pagos
Funciona en castellano, con todo el texto preparado para sumar idiomas
02
La web
Para quien todavía no conoce la marca
Es lo que Google indexa y por donde entra quien busca «alquiler en Asunción» sin saber que Vento existe. Las fichas de anuncio se arman en el servidor para que el buscador las lea; el resto son archivos planos servidos desde el borde.
Catálogo, categorías, filtros y buscador
Ficha de anuncio indexable, con galería y mapa
Perfil público del vendedor con sus valoraciones
Responde en 40 milisegundos, desde 530
03
El panel
Para el equipo que lo opera todos los días
Aplicación aparte, con permisos por rol. Es lo que permite que el catálogo, la moderación y las campañas los maneje gente que no toca código: sin esto, cada cambio de categoría es un pedido al programador.
Catálogo, usuarios, anuncios y verificaciones
Denuncias, soporte y equipo con roles
Campañas del inicio con métricas y reporte por anunciante
Tablero de ventas, pagos y anuncios destacados
04
La base compartida
Lo que hace que los tres sean un producto
Una sola base de datos para los tres, con las reglas de acceso escritas ahí y no en cada pantalla. Es la diferencia entre un producto y tres sistemas que alguien tiene que mantener sincronizados a mano.
Postgres con permisos declarados en la base
Tiempo real para mensajes y transmisiones
Almacenamiento de imágenes con sus propios permisos
Un cambio de categoría en el panel llega a la app y a la web
Las decisiones
Lo que se contrata es el criterio
Escribir código lo hace cualquiera hoy. Lo que separa un producto que aguanta de uno que hay que rehacer en un año son decisiones como estas, tomadas antes de que el problema aparezca.
El catálogo se administra, no se programa
Antes, qué ficha técnica mostraba cada categoría estaba escrito en cuatro listas dentro del código de la aplicación: agregar una categoría obligaba a tocar el repositorio y publicar una versión nueva en las tiendas. Ahora es una columna en la base de datos y lo decide el panel. Una categoría nueva es un formulario, no un despliegue.
Las reglas de acceso viven en la base
Una pantalla que esconde un botón no es seguridad: el dato sigue siendo accesible para quien sepa pedirlo. En Vento, quién puede leer o escribir cada cosa está declarado en la base de datos, así que la regla se cumple venga de donde venga el pedido.
Los puntos se ganan vendiendo
El club acreditaba puntos contra una tabla que ya no se usaba, así que nadie ganaba nada. Se rehizo para que cuelguen de la venta concretada. Un programa de fidelidad que premia abrir la aplicación entrena el comportamiento equivocado.
La web se sirve desde el borde
Cada visita despertaba al servidor, que en frío tardaba trece segundos. Con el catálogo cacheado en el borde y revalidación por detrás, la respuesta pasó de 530 a 40 milisegundos sin servir precios viejos.
Nada de texto escrito a mano en las pantallas
Todo el texto pasa por el sistema de traducción, incluso donde hoy sólo hay castellano. Agregar un idioma después es cargar un archivo; hacerlo cuando ya hay literales repartidos por cien pantallas es rehacer la aplicación.
¿Tenés un producto para construir?
Empezamos igual que con cualquier automatización: midiendo el proceso real antes de escribir una línea.